1. Grabe los preparativos previos al juego.
Tome fotos de los niños mientras se preparan para salir a pedir dulces. Los niños adoran sus disfraces del Día de Brujas. Saltan de emoción. Sus ojos y bocas cobran vida con expresiones exageradas. Esté atento a las morisquetas singulares.
2. Muestre sus colores.
Las celebraciones del Día de Brujas están plenas de colores vibrantes. Capture los tonos del entorno utilizando una velocidad lenta en el obturador con su unidad de flash. Si usted utiliza una cámara digital compacta, considere utilizar la opción de modo de foto “Nocturno”. Esta es una forma a toda prueba de reducir la velocidad del obturador. Otra forma, con la cámara Olympus E-System consiste en colocar el flash en “Lento” y ajustar manualmente la velocidad del obturador. Intente con velocidades tan lentas como ½ segundo para lograr haces de luces interesantes y espeluznantes, acentuados con detalles nítidos cuando dispare el flash.
3. Aumente su índice de exposición.
Si es posible, tome las fotos utilizando un mayor índice de exposición (IE). A mí me gusta utilizar un IE de 400 o un IE de 800 con el flash para ayudar a capturar la luz de fondo del ambiente, en interiores y en exteriores, y añadir profundidad a las imágenes.
4. Tome las fotos constantemente hacia arriba.
Considere usar un trípode liviano cuando visite la casa embrujada del vecindario. Coloque su Olympus DSLR en el sitio, utilice f5.6 y obtendrá la nitidez deseada aún con poca luz.
5. Acérquese.
Mejore esas escenas lejanas de niños caminando por la calle con sus padres siguiéndolos detrás. Recuerde mantenerse dentro de una distancia de 5 a 10 pies del grupo de duendes. Así también estará dentro del rango del flash y sus resultados estarán bien expuestos.
6. Agáchese.
Tome el hábito de arrodillarse para fotografiar niños. Acurrúquese con sus bolsas de caramelos del Día de Brujas. Esto lo coloca a usted al nivel de ellos y da como resultado una imagen con una perspectiva más realista y agradable